cultura

Santo santo (diosa también), yo te canto… IEMANJÁ, por Belu Mare

03 Dec 2019

Jajaja, me rio sola por el título que puse. Es la canción de Gloria Estefan. A todo esto puse este título porque el artículo de hoy es para las diosas y lo santos y todo lo que eso lleva. Pero no los santos que si yo te digo – nómbrame cinco ya mismo – me nombras. No, eso dioses y santos de los que no se habla mucho.
Una de mis favoritas que en Uruguay se festeja todos los 2 de febrero es la DIOSA IEMANJÁ. No sé si alguna vez tuviste la oportunidad de ir a la playa Ramírez sobre todo y observar el festejo, es algo maravilloso. Yo alguna que otra vez le deje ofrenda.
Me parece una diosa tan diosa. Proveniente de Brasil, ella es la diosa de las aguas dulces y saladas del panteón de la mitología Yoruba asociada a los ríos y desembocaduras. Rige ante todo la feminidad y la suavidad. A ella se le pide mucho la búsqueda de embarazos, amor, la paz y la
serenidad. Aunque podes entablar con ella un vínculo para lo que sea que estés necesitando.
Ella es parte del panteón de los Orixás. El dios supremo Olorun creo a cada una de las Orixás que representan y clasifican a las diferentes fuerzas de la madre naturaleza.
Cada una tiene su personalidad y su historia. Dato interesante de esto: según las creencias de Candomblé, todos los hombres son hijos de algún Orixá: sus características psicológicas y su aspecto físico están determinados por esto. Para saber de quién sos hijo, tenes que hacerte una lectura de Buzios. Los dos de febrero podes encontrar en las playas Pai que hacen la tirada.
En fin, sigo, pero me pareció alta data para aquellos curiosos como yo. Iemanjá procreó a todos los dioses Orixás, es la madre de todos y comparte con Oxum el poder de procrear. Esta tambien tiene los poderes de la gestación, la fertilidad y une a las familias. Según la mitología, Iemanjá era la esposa del rey Olofi, soberano de la ciudad de Ife, y juntos procrearon diez hijos. Iemanjá extrañaba su pueblo y estaba a
disgusto viviendo en Ife. Decidió escapar de su esposo, pero éste mandó todo un ejército tras ella. El ejército no tardó en alcanzarla y rodearla. Años atrás su padre le había obsequiado un frasco, que debía romper si se presentaba alguna situación de emergencia. Iemanjá rompió el frasco en el suelo, y fue entonces cuando se formó un río que le permitió escapar de los hombres de su esposo, y llevarla de regreso a su
casa paterna en el océano.
Hay que tener en cuenta que siempre que se pide algo, a cambio se da algo para que el intercambio con la energía de la deidad sea justo. A Iemanjá le gusta recibir como ofrenda objetos relacionados con la belleza. Pueden ser peines, lápiz de labio, cosas para el pelo. También le gustan los dulces, el maíz, los brillos y los caracoles. Todo lo del mundo marino le encanta ya que es de ahí de donde ella viene.
Muchos arman barcas pintadas de blanco y celeste, que son los colores de ella, y adentro ponen sus ofrendas para después llevarlas al mar y entregarlas.
Todos los 2 de febrero, como les dije arriba, es su día. En Brasil, al igual que acá, se hacen ofrendas en la playa, mirando hacia el mar. Se preparan altares en la arena donde se prenden velas blancas y se le regalan flores blancas y azules.
Los umbandistas se reconocen por su particular vestimenta: ropa blanca para los recién iniciados, polleras anchas hasta los tobillos para las mujeres y colores llamativos para los fieles de mayor rango. El Mai y el Pai de cada agrupación se distinguen por los colores fuertes de su vestimenta y por ser los que lideran el ritual.
Canciones, tambores, iniciaciones, velas, ofrendas, reverencias y otras tradiciones tienen lugar en la playa de Buceo, y el público en general es bienvenido a presenciarlos.
Así que ya saben, el próximo 2 de Febrero 2020 ya saben a dónde y cómo hacerle un pedido a la reina del mar.
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