cultura

Nueva York parte 1, por Belu Mare

11 May 2018

Estas siguientes entradas en el blog son para los amantes de Nueva York.

Hace unos años hice el viaje de mi vida. Se preguntarán ¿por qué Nueva York y qué te paso? La historia es la siguiente.

Hace un tiempo escribí acá en el blog sobre Patti Smith y qué marco ella en mi vida y ahí conté un poco sobre mi amor por Nueva York.

Hoy les vengo a contar lo hermoso que es NY para mi y cosas sobre esa ciudad que son maravillosas.

Empecemos.

Estaba en un muy mal momento emocional, físico, mental, todo lo que quieras decir. Fue hace 4 años atrás. Un día me desperté, agarre mis ahorros y me compre el pasaje en esas oportunidades de baratas qué hay. No organice ni pensé nada. Solo donde dormir (qué lo arregle una vez que tenia todo). Claro que por la plata que tenía podía irme solo una semana pero para mi sueño y estado eran suficientes. Digamos que me fui a hacer un retiro espiritual a NY.

Una amiga me había regalado el libro de Patti Smith (como mencioné anteriormente) y me dijo que lo leyera antes de irme de viaje. Esa noche lo leí todo. Ahí decidí que tenía que hacer el viaje como si fuera Patti. El arte, los museos, las calles, los secretos, la gente y los bares. Todo estaba en ese libro. Mi idea era hacer la mía. Igual compre una tarjeta que se llama New York Pass y ahí tenía entrada gratis a todos lados.

Y me fui. Un amigo se sumó para acompañarme pero sabía muy bien que yo necesitaba estar en la mía así que él no tenía problema de hacer la suya. Compartimos habitación y paseos. El me ayudo con mi cambio.

Antes de irme fui a la peluquería. ¿Vieron que es medio cliché que uno se siente mal y se la agarra con el pelo? Bueno eso me paso a mi. Pero no me pasó en una mala sino al revés, digo, es el corte que tengo hoy en día y esto pasó hace 4 años. Patti tenía el pelo corto y me encantaba su estilo. Cuando lo vi sabía que era lo que necesitaba. Por donde arrancar. Entonces me lo corté.

Y ahí nos fuimos los dos en esta aventura. Nervios. Muchos. No por Nueva York en sí sino porque me da miedo volar y estaba aterrada. Pero una vez que llegue y toque tierra todo estaba en su lugar. Ahí estaba esa ciudad esperando por mi y para lograr curarme en todo sentido.

Desde ese entonces, y a eso iba con este blog, recomiendo hacer lo máximo posible. Yo la hice en 8 días y creo que dormí en total 8 horas. Aprox 1 hora por día con muchos baños de por medio. Igual no lo hacía por gusto el tema es que no saben el ruido qué hay en la ciudad. ¿Y la luz? Nunca oscurece. Bah, un ratito.

Metiéndome más en el tema de la ciudad en sí y en lo que va a ser la próxima entrada les voy a contar cosas y lugares que no tienen que dejar de hacer.

Que nos les aburran los museos por favor. Entrar al MET o al MOMA no tiene desperdicio. No solo por el arte qué hay ahí sino también por esos edificios históricos enormes. Cómo sentarse en las escaleras del MET y creer por un instante que sos un neoyorquino más. O subir a la terraza que tiene, mirar ese cielo con todos los edificios marcando el “skyline” mientras tomas algo.

Otra cosa fantástica y re turista es subirse al Empire State y al Top Of The Rocks. La vista que tienen esos edificios es espectacular.

Recorrer en bici parte del Central Park es otra cosa qué hay que hacer. Yo compre un paquete de 3 horas que arrancaba a las 8am con guía turística. Me mostró todo. Valió la pena.

Después recorrer la 5ta avenida tanto la parte de las tiendas como la que es más residencial es muy divertido. A la altura del central park, del lado de los edificios, ahí tenes que caminar y mirar quienes bajan a sus autos con chóferes. Los porteros todos con trajes y sombreros como en las películas y series. Es larga pero vale la pena.

Recorrer el barrio chino, barrio italiano. Encontré hasta un uruguayo que tenía un bar ahí. No recuerdo el nombre ahora.

Tomarse un vino o una cerveza en todos los bares a lo largo de Manhattan que te guste.

Algo que no podes dejar de hacer es comer pizza, pretzel, Hot dogs por las calles o sentarte en el parque a hacerlo. Claro que es muy caro comer siempre en bares así que algo que hacía mucho era comprarme los “slides” de pizza y seguir andando.

Cuando me despertaba desayunaba café con leche y algo rápido en los bares qué hay por todo el centro  imitando a quienes viven ahí y se dirigían a trabajar desayunando en el camino.

Conocer varios barrios como el Chelsea, hacer parte de la “costa” o digamos la zona más portuaria en bici hasta darte cuenta que sale carísimo y corres a devolverla.

Cruzar el puente de Brooklyn hasta llegar al otro lado y recorrer todas las tiendas de segunda mano qué hay ahí. Ni hablar  de las tiendas de discos y libros.

Me acabo de dar cuenta que no puedo parar. Ya se que fue largo pero es un tema que empiezo y no puedo darle fin.

La próxima hago una lista o algo más corto pero voy a seguir hablando de esta hermosa ciudad y experiencia llamada Nueva York.

Nos vemos.