vida sana

Cáncer de mama: ir a la guerra con un tenedor

14 Oct 2016

Cáncer de mama: ir a la guerra con un tenedor

En diciembre del 2012 por medio de la mamografía de rutina le descubrieron micro-calcificaciones. Según los médicos podría ser un 50% benigno y un 50% maligno. Al mes la sometieron a cirugía, se mandó una muestra para biopsia y con 54 años le diagnosticaron cáncer de mama. Luego le siguieron las sesiones de radioterapia.

Éste es el abrupto e inesperado comienzo de la batalla de Silvia Martínez y su familia contra el cáncer de mama. “Sin lugar a duda no es una linda noticia, fue como un balde de agua fría, sabiendo lo difícil que es esta lucha… pero seguí adelante sin titubear y confiando en los médicos”.

Cada día aproximadamente cinco mujeres uruguayas son diagnosticadas de cáncer de mama. Año a año, durante el mes de octubre, se llevan adelante acciones para la concientización de la población acerca de esta enfermedad.

Varias investigaciones afirman que el estilo de vida de los individuos incide de manera significativa en el desarrollo de enfermedades, entre ellas el cáncer de mama. Con el término “estilo de vida” se engloban hábitos alimentarios, de actividad física, consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Por supuesto que no debemos creer que la alimentación es la única responsable del cáncer de mama, aunque sí se puede decir que la alimentación saludable es un factor clave en su prevención.

Mujeres con sobrepeso u obesidad que llevan adelante una alimentación rica en grasas y azúcares refinados, bajo consumo de vegetales y frutas, sedentarias y con significativo consumo de alcohol se encuentran en el grupo de riesgo.

Desde su experiencia, Silvia considera que un estilo de vida saludable contribuye en la prevención y en el tratamiento de la enfermedad. “En cuanto a la alimentación hubo un antes y un después del diagnóstico: reduje la ingesta de grasas e hice hincapié en consumir más frutas y verduras y en beber agua. No fue así con la actividad física pues siempre me mantuve en movimiento. Además, una alimentación adecuada, ayuda a disminuir los efectos secundarios de la radioterapia y a sobrellevar el tratamiento de mejor manera”.

Para finalizar, el consejo de esta luchadora para todas las mujeres es que debemos mantenernos informadas y despejar todas las dudas que podamos ener; “no hay que temerle a esta enfermedad, solamente tenerle respeto y llamarla por su propio nombre: CANCER”. 

 

Por Soledad Mangieri (Lic. en Nutrición)