sexo y pareja

Parejas mimetizadas, ¿un mal que viene con los años?

29 Jul 2020

ferpectas

¿Conociste alguna vez una pareja que antepone el “nosotros” ante todo lo que dicen? También están las que siempre se visten en composé y las que terminan las frases del otro sin siquiera darse cuenta.

Algo de contagio en una pareja está bien y podría ser hasta lógico como consecuencia de la vida compartida; como para convivir hay que tener ciertos acuerdos, llega un punto en el que hay que empezar a ceder preferencias personales.

Es fundamental tratar de tener el límite presente: cuando se resigna demasiado, se pierde identidad y esto puede volverse conflictivo. Hay que estar alerta y poner el ojo en algunos factores que pueden ir haciendo de la mimetización un problema. Por ejemplo: cuando cambiás conscientemente tus ideas por las del otro sin luchar por un justo punto medio o cuando el otro no respeta que puedan tener gustos o costumbres diferentes (y solés ser vos la que cede ante él).

¿Por qué nos mimetizamos tanto cuando amamos? Todas queremos la aprobación de nuestra pareja, no podemos negar que sentirnos aceptadas es un pilar básico en cualquier vínculo. Buscamos, en la medida de lo posible, complacer a nuestra pareja y tendemos a espejarnos con ella.

El riesgo de la mimetización es la caída en el exceso porque, a la larga,empiezan a aparecer ruidos disfuncionales que producen conflicto del estilo “quién cede más”. Y esto termina siendo una amenaza para la relación porque lo que sucede es que dejan de respetarse las diferencias.

La riqueza de una relación, en cambio, debería radicar en la diferencia, en reconocer al otro y a uno mismo como personas con deseos y fuerza propia. La magia está en enamorarse de esas diferencias y aprender con el tiempo a sacar provecho de ellas.