cocina

Tarta de verduras con trocitos de amor comestibles, por Mery Bernardi

26 Jul 2017

Amo las tartas caseras y no se explicar muy bien porque. Esa combinación de masa crocante con relleno jugoso, sabroso, con algún queso derretido y calentito me transporta a un estado de placer sensorial único e inigualable. Me da gusto hacerlas, preparar la masa y saber que si la estiro con almidón de maíz, va a quedar más crocante. Pensar y cocinar el relleno, condimentarlo correctamente, ir de menos a más probando un bocado tras cada toque nuevo que añado. Dorar las verduras y caramelizarlas, ver como se va evaporando el agua propia que tienen y se va concentrando la magia para que luego, dentro de la tarta, se mezclen con el queso y los huevos y se produzca la alquimia. De esta forma, se llega a la perfección y al equilibrio de sabores. Eso es lo que busco en cada tarta que imagino y llevo a cabo.

En esta ocasión me tentaban las verduras. Estaba antojada. Y por suerte tenía todo. Porque encima eso, las tartas son las mejores aliadas para vaciar cajones de verduras y limpiar heladeras. Podemos hacer malabares con dos cebollas, una zanahoria, una berenjena y alguna otra verdura. Así de nobles y fieles son mis queridas y amadas tartas. Mientras se hornean, van tomando color y se van asentando, se van consolidando en lo que en unos minutos va a ser la comida para nuestros seres queridos. Una seguidilla de actos cuidados, amorosos, porque como decía mi abuela: “cocinar es un acto de amor”. En aquel entonces no entendía esa frase que tanto me repetía… pero esas palabras quedaron grabadas a fuego y cada vez toman más sentido en mi interior.

Va la receta de esta delicia:

Masa:

Mezclá en un bowl 3 cdas de agua + 3 cdas de aceite + 1 huevo + sal y comienza a agregarle harina. Lo necesario para formar un bollo. Pasa a la mesada y espolvorea almidón de maíz para que no se pegue. Uní bien y estira. No amases, no es necesario.

Por otro lado derretí 1 cda de manteca en el micro y luego, agregale almidón de maíz hasta formar una pasta de consistencia blanda, untable.

Estirá la masa y untala con esta pasta. Pintá una franja de 4 cm horizontal y plega. Pinta encima de lo que plegaste y volvé a plegar para cerrar. Así hasta terminar la masa. Pinta toda la superficie que te quede y plega de los costados hacia el centro, hasta finalizar. Te va a quedar como un librito plegado. De esta forma obtendrás las capas de hojaldre. Enfilma y la heladera.

Relleno:

Salteá 2 cebollas blancas y 2 cebollas de verdeo picadas (aprovechando hasta lo verde) + aceite de oliva + sal y pimienta. Agregá 1 berenjena en cubos (con piel y todo), 2 zapallitos cortados en cubos y 2 zanahorias ralladas. Condimentá con curry y las especias que te gusten. Agregá un chorro de salsa de soja y deja que se dore todo y que el agua de las verduras se evapore. Finalizá la mezcla con 4 huevos y mozzarella picada en cubos.

Sacá la masa de la heladera, estira con almidón de maíz y forra una tartera de 22 a 26 cm de diámetro.

Verter el relleno y emparejá con la parte de atrás de una cuchara. Cerrar los bordes para que quede rústica.

Hornear por 40 minutos, hasta que esté dorada y cocida, y toda tu casa se llene de olorcito a casero, olorcito a abuelas y a hogar.